EL CAMINO DE SANTIAGO Y LA MONARQUÍA LEONESA (V)

2 de diciembre de 2011

·Diego Gelmírez y el arzobispado.

Diego Gelmírez, por Francis de Blas.
A caballo entre los reinados de Alfonso VI (1065-1109) y Urraca I (1109-1126) hubo un personaje de capital importancia para Santiago de Compostela y por ende para el Camino: el obispo Diego Gelmírez (1059?-1139), que se hizo cargo de la diócesis jacobea en el año 1100, y que consiguió, entre otras cosas, que su sede fuera convertida en arzobispado en el año 1120. 

Por encargo suyo se escribió la Historia Compostelana, una crónica interesantísima sobre su labor como obispo y arzobispo que también aporta muchísima información de primera mano sobre lo que acontecía en el reino leonés en esa época. Está escrita en ocasiones casi como una novela, y aunque el libro está dedicado a cantar alabanzas a Gelmírez queda bastante claro que el obispo tenía pocos escrúpulos morales. Aventurero y maestro del disfraz, no dudaba en disfrazarse para escapar de motines y batallas: en una ocasión se disfrazó de soldado, en otra de lombardo, en otra de frailecillo... y siempre consiguió salir indemne de las numerosas ocasiones en que su vida estuvo en peligro. 

Un clarificador y curioso ejemplo de su falta de ética lo constituye el episodio del robo de las reliquias en Portugal. En un viaje a Braga en el año 1102 visitó varias iglesias, y dice la Historia Compostelana que

“cuando contemplaba los cuerpos de muchos santos que, semienterrados en ellas, carecían del honor debido, lloraba con piadoso sentimiento (…) y pensaba con ansia de qué manera podía sacar aquellas preciosas perlas de lugares tan inconvenientes y llevarlas a la ciudad de Compostela”

Braga fue escenario de los latrocinios 

de Gelmírez.
Así que, ni corto ni perezoso, se puso de acuerdo con los miembros de su séquito y planeó cuidadosamente el robo de toda una serie de reliquias. Y no hay que pensar que hurtó cosas pequeñas, como un dedo de un santo, o una astilla del Lignum Crucis: lo que se llevó “con piadoso latrocinio” (sic.) fueron nada menos que los cuerpos completos de San Cucufate, San Silvestre y Santa Susana, y las cenizas de San Fructuoso. La Historia Compostelana nos cuenta con todo lujo de detalles el elaborado plan que siguió Gelmírez para robar las reliquias y sacarlas de la zona de Braga para llevarlas a Santiago. Con ellas pretendía aumentar el atractivo “turístico” de Compostela, ya que durante toda la Edad Media la veneración de reliquias estuvo de moda, y no ha de extrañarnos que a su alrededor floreciera un curioso y macabro comercio con robos y falsificaciones incluidos.

Relicario de la cabeza
de Santiago  ¿el Menor?
Otro caso relacionado con Santiago y el robo de reliquias, y que también viene reflejado en la Historia Compostelana, se dio cuando Mauricio, obispo de Coímbra y muy afecto a Santiago, peregrinó hasta Jerusalén entre 1104 y 1108. Allí, de forma inesperada se encontró con una ermita o pequeña iglesia donde se veneraba la cabeza del apóstol Santiago. Mauricio se alarmó, pues se creía que en Compostela estaba el cuerpo completo del Apóstol: en cualquier caso, pensó que la cabeza estaría mucho mejor con él que en una iglesia en ruinas, así que, como buen alumno de Gelmírez que era, elaboró un plan, cogió el azadón, burló la vigilancia, excavó debajo del altar, y robó la reliquia al más puro estilo Indiana Jones. Después volvió a Hispania y la dejó en una iglesia de Carrión. La reina Urraca I se la llevó a San Isidoro de León, pero en el año 1116 se la regaló a Gelmírez, quien la recibió en Compostela con una solemne procesión entre el alborozo de la población: así ya estaba completo el cadáver del Apóstol Santiago. La cosa es que tiempo después se dieron cuenta de que el hecho de que la cabeza y el cuerpo estuvieran hasta entonces en sitios distintos no cuadraba con la historia de la traslación, así que al final se decidió que la cabeza no había sido la de Santiago el Mayor, sino la de Santiago el Menor. Y así, todos contentos. 

Otro de sus grandes logros fue la consagración de la imponente catedral románica, que había sido comenzada en 1075 por el obispo Diego Peláez, y que fue finalizada en 1122 según el Códex Calixtinus, es decir, tan sólo dos años después de conseguir el título de arzobispado, aunque lo más probable es que sólo estuviera completa la cabecera y el crucero. En su construcción participaron prisioneros musulmanes capturados con las galeras que mandó fletar Gelmírez, que siempre había tenido claro que había que devolver a al-Ándalus las incursiones piráticas con que asolaban las costas gallegas.

7 comentarios:

fonsado dijo...

¡Qué casualidad! Estoy preparando una entrada sobre la "locura de las reliquias".
La historia sobre Gelmírez, solo hace que confirmar el trastorno espiritual y, sobre todo, la fuente de ingresos que suponían (¡y suponen!)los restos u objetos de los santos durante los últimos 2000 años.
Estupenda entrada.
Saludos Ricardo.

Anónimo dijo...

Hoy en día los restos de los santos ya no suponen un ingreso económico para nada. El 99,999999% de la gente que hace el camino de Santiago no tiene la menor motivación religiosa. Y eso es ampliable a las visitas turísticas a las catedrales, donde lo menos importante es la fe.

dapazzi dijo...

Un magnifico blog, muy bien documentado, pasare mas veces por aquí.

Coronel Kurtz dijo...

Gran entrada como siempre. El día 6 recuperaron en SER HISTORIA un reportaje sobre el Reino de León. No fue tan bueno como creo que lo harías tú, pero es un paso para que la gente lo conozca más.Te dejo el enlace por si te interesa ponerlo.
http://www.cadenaser.com/widget/audio.html?file=http://sermedia-f.akamaihd.net/cadenaser/2011/12/20111206csrcsrcul_7_Aes_LAU.mp4&vista=permantlink&audio_urlHTML5=&prog_rel=&duracion=3234&idDinamico=20111206csrcsrcul_7&url=/cultura/audios/escucha-programa-especial-ser-historia-dia-constitucion/seresc/20111206csrcsrcul_7/Aes/&titulo=Escucha el programa especial de Ser Historia, sobre el Día de la Constitución'>

León la tierra de los secretos dijo...

Buen trabajo

coplaza7 dijo...

Felicidades por su Blog.
Soy seguidor y disfruto leyendo sus trabajos, cuando no me quedo también sorprendido como en este caso.

Anónimo dijo...

Isso do reino de Leom é no que nas fontes cristiás se refirem como "Gallaecia" e nas musalmanas como "Yilliqiyya, Jallikiah, Chaliquia, Djalikyah ou Galisiyya"?. Viva Modesto La Fuente!!!

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