EL REINO DE LEÓN SEGÚN LOS ESTATUTOS MEDIEVALES DE LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

04 septiembre, 2011

Fuchicando por la web del Archivo de la Universidad de Salamanca encontré una sección dedicada a los estatutos históricos de dicha institución. Por curiosidad eché un vistazo a los que concedió el papa Martín V el 20 de febrero de 1422, y en ellos comprobé de primera mano un dato que ya había leído antes: que el rector debía ser del reino de León un año, y del reino de Castilla al siguiente. Esta división también se observaba en la elección de los ocho consejeros, ya que cuatro habían de ser de procedencia leonesa, y otros cuatro de origen castellano. Según la monografía "Historia de la Universidad de Salamanca", este sistema de elección procede de tiempos de Benedicto XIII ("El Papa Luna"), pero en tiempos anteriores el sistema era todavía más dúplice, ya que toda la Universidad estaba dividida entre dos naciones: la leonesa y la castellana. Cuando la institución ganó prestigio y empezó a llegar gente de otras procedencias, los portugueses fueron englobados en la nación leonesa, y los aragoneses en la castellana. Cada una de estas "naciones" tendría su rector, con lo que el gobierno de la Universidad era prácticamente una diarquía.

Benedicto XIII anuló este interesante sistema y estableció un único rector, que como hemos dicho un año tenía que ser de la nación leonesa y otro de la castellana. A continuación incluyo un fragmento de los mencionados Estatutos de Martín V, así como la transcripción que he hecho:


[...] Ordinamus quod in Studio Salamantinensis perpetuis temporibus Vnus sit Rector et / Consiliarii Octo quolibet Anno et quod Rector ipse Vno de Castelle et / alio Annus de Legionis Regnis existat et sic successiue perpetuo obserue/tur. Verum si aliquando persona utilis et ydonea Uniuersitati de Regno Legionis/ non reperiatur pro Rectore uel econtra de Regno castelle eligatur uel et / econuerso quod Rectoris et Consiliariorum uel duarum partium imperium / iudicio relinquimus in hoc casu. Consiliarii uero quolibet Anno de diocesis/ Legionensis Ouetensis Salamantinensis Zamorensis Cauriensis Paccensis uel Ciuita/tensis duo de diocesis Compostellanensis Astoricensis Auriensis Mindoniensis Lucensis/ uel Tudensis aut de Regno Portugalie alii duo de diocesis Toletanensis Ispalensis/ Cartaginensis Cordubensis Giennensis Gadicensis Placentinensis seu Conchensis alii / duo reliqui uero duo Consiliarii de diocesis Burgensis Calagurritanensis Oxomensis/ Seguntinensis Palentinensis Abulensis seu Segobiensis aut de Regnis Aragonie/ Nauarre uel alia quacumque natione extranea eligantur.

Resulta interesante ver la enumeración de las diócesis de procedencia de los consejeros de las dos naciones leonesas: aunque ambas carecen de nombre, coinciden a grosso modo la primera con el reino de León y la segunda con el reino de Galicia. Así, la de León incluye: León, Oviedo, Salamanca, Zamora, Coria, Badajoz y Ciudad Rodrigo. La nación "leonesa" de Galicia estaría compuesta por Santiago de Compostela, Astorga, Orense, Mondoñedo, Lugo, Tuy, y la gente de Portugal. 

Otro dato de interés es la extensión territorial de la segunda nación castellana, que se corresponde más o menos con Castilla la Vieja: Burgos, Calahorra, Burgo de Osma, Sigüenza, Palencia, Ávila y Segovia. Lo señalo porque  siempre ha habido dudas sobre si Palencia pertenecía al reino de León o al de Castilla: según este documento, parece clara su castellanidad.

¿ASTURIANO?¿LEONÉS?¿ASTURLEONÉS?

30 agosto, 2011

"El romance peninsular cuyo territorio histórico se extiende por Asturias, León, Zamora y Miranda del Duero está en el mismo nivel evolutivo y taxonómico que los otros romances peninsulares. Es una lengua glotológicamente homologable al resto, no cabe duda. Ahora bien, una vez identificada dicha lengua románica peninsular, no hay más remedio que darle un nombre. En ausencia de una denominación popular de conjunto, quizá los nombres (artificiosos, por supuesto) que mejor describen esa realidad sean los de asturiano-leonés, asturleonés o ástur. En esa coherencia terminológica, y de acuerdo con Menéndez Pidal, el asturiano (nombre popular, no artificioso) designa la variedad asturleonesa de Asturias, puesto que es un subconjunto del asturleonés. Solamente de un sentido lato, pero no incorrecto, se puede entender asturiano referido a todo el dominio lingüístico. Desde el punto de vista práctico, asturiano es la denominación usual en Asturias, por razones evidentes. Es aceptable hablar del asturiano de León, siempre que se considere igual de válido hablar del leonés de Asturias"

Ramón de Andrés Díaz, profesor titular de Filología Española y Asturiana en la Universidad de Oviedo. Fuente: Foru Cantabria. En este enlace hay una interesantísima conferencia que dio hace pocos meses sobre este mismo tema.

EXCURSIÓN POR TIERRA DE MIRANDA: PETROGLIFOS Y LHÉNGUA

28 agosto, 2011

Ayer Tere y yo estuvimos de nuevo visitando la comarca de Tierra de Miranda, en Portugal, que también es conocida como "L Praino Mirandés". Es una de nuestras zonas favoritas, y a ello ayuda tanto el paisaje como el paisanaje, así como la amistad que nos une con Thierry Alves, un cicuirano orgulloso de su tierra y de su lengua. Siempre nos sorprende la amabilidad con la que somos recibidos allí: además, la arquitectura y la gente transmite una sensación de familiaridad que hace que siempre estemos a gusto.

En esta ocasión quisimos ver de nuevo las cazoletas y otros grabados que abundan en los alrededores de Cicuiru (Cicouro en portugués), a los que Thierry también es muy aficionado. Nos enseñó algunas piedras en distintos lugares del pueblo que contienen muchas de esas curiosas marcas, y después fuimos al castro ástur de San Martino (São Martinho), donde vimos muchas cazoletas alineadas y en grupos como las de la foto:

Lo que brilla es una moneda de 1€ para dar idea del tamaño de las cazoletas.
Como puede verse, algunas estaban medio tapadas por la hierba, lo que da prueba de su antigüedad, y a la vez nos hizo preguntarnos si no habrá otros ocultos por debajo del nivel del suelo.  

Después de esta mini-excursión regresamos a Cicuiru. Comimos en casa de Thierry y salimos por el pueblo en busca de gente para hacer encuestas lingüísticas. Es muy fácil encontrar gente que hable mirandés en los pueblos de Tierra de Miranda, ya que allí afortunadamente sigue siendo la fala habitual, aunque cada vez más mezclada con el portugués. Por desgracia no ocurre lo mismo con Miranda de l Douru, la capital, donde prácticamente ya no existe como lengua hablada. Y es que allí ocurre el mismo fenómeno que en España: las ciudades son focos de castellanización (portuguesización, en este caso), y son los primeros lugares donde se pierden las lenguas tradicionales. Al final dimos con un grupo de gente muy simpática: Çeleste, Clariçe y Aniceto, todos con algo más de 60 años. 


Tuvieron mucha paciencia, y gracias a ellos completamos la encuesta modelo que usó Menéndez Pidal para su estudio de "El Dialecto Leonés". Los resultados fueron los que esperábamos: palatalización de l inicial (lluna, llado...), mantenimiento de la f inicial (fuolla, faceira...), etc. Además también se observaban los rasgos del asturleonés occidental, con diptongaciones (curdeiru, mulineira...), plural femenino en -as (outras cousas, áiguilas...), etc. 

Es curioso cómo se mantiene la lengua asturleonesa en esa zona fronteriza de Portugal, ya que la situación cambia drásticamente nada más entrar en Zamora. Alcañices, el primer pueblo español por ese lado, está castellanizado casi por completo, y lo mismo se puede decir de comarcas zamoranas y leonesas que sabemos que usaban el leonés como lengua principal a comienzos del siglo XX. La escolarización y los medios de comunicación son sin duda los principales responsables, pero actualmente está habiendo un proceso en Miranda que no se está dando en nuestra región: la recuperación y dignificación de esta lengua. Los mirandeses cada vez publican más libros, los carteles de los pueblos están casi todos en portugués y en mirandés, etc. Y en Miranda partieron de un punto muy similar al nuestro, ya que se consideraba que era "hablar mal", y sin embargo hoy en día los pueblos disputan por cuál es el que mejor "fala mirandés". Muy bien se están haciendo las cosas por allí, y mal (muy mal) se están haciendo por aquí, donde ninguna institución ni personaje importante mueve un dedo en favor de la conservación del leonés. Habrá que hacer algo.