Hoy por fin han llegado a mis manos los primeros ejemplares de mi primer libro. Se titula "Alfonso VI de León y su reino" y versa sobre la figura de este rey leonés que tan mal fue tratado por la historiografía del siglo XX. Su gran "pecado" fue tener un súbdito llamado Rodrigo Díaz, el archifamoso Cid Campeador, que posteriormente sería endiosado por los cantares de gesta castellanos, y por las crónicas de Alfonso X. En estas obras a Alfonso VI le tocó interpretar el papel del "malo", impresión que fue reforzada por historiadores tan pro-cidianos como Ramón Menéndez Pidal.
Pero volviendo al libro, como podréis suponer me ha hecho mucha ilusión, porque es el primero que escribo en solitario. Fue un encargo que me realizó en 2009 la editorial "El Búho Viajero", y cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura.
El formato es sencillo pero atractivo: tapa blanda, y a todo color (tanto las portadas como las imágenes del interior). En total son cien páginas, incluyendo mapas, así como cuadros genealógicos, fotografías de documentos, y varias preciosas fotos de Miguel Sánchez y Puri Lozano. La impresionante ilustración de la portada es obra de Alejandro Fernández Giraldo, y creo que ha quedado muy llamativa. He tenido el honor de que el prólogo ("El Sueño de Alfonso VI") lo hiciera el escritor
Juan Pedro Aparicio.
La Introducción es un resumen de la historia del reino de León. El primer capítulo versa sobre el contexto hispánico y europeo, y el segundo se ocupa de los antecedentes, como el reinado de Fernando. Hay un capítulo sobre las relaciones entre Alfonso VI y el Cid, así como otro que trata sobre las mujeres del rey leonés.
El libro estará disponible a partir de mañana en las librerías de la capital leonesa, aunque se pueden hacer encargos a la editorial
elbuho@elbuhoviajero.es, o a mí mismo en
chaobeta@gmail.com Precio: 12€.
Os incluyo el texto de la solapa:
"El reinado de Alfonso VI (1065-1109) marcó uno de los puntos álgidos del reino de León y de aquello que se ha dado en llamar la Reconquista.
Tras unos comienzos difíciles, en los que tuvo que hacer frente a las ansias expansionistas de su hermano Sancho I de Castilla, Alfonso prevaleció y reunificó el reino en el año 1073 bajo la égida leonesa.
A partir de ese momento se lanzó a una incansable tarea bélica y diplomática de la que fueron víctimas tanto el reino de Pamplona como las taifas que componían al-Ándalus.
La conquista en 1085 de la ciudad de Toledo le otorgó fama internacional y reafirmó su preponderancia en la Península: comenzó a intitularse “Impertor totius Hispaniae”, y se vinculó a la todopoderosa abadía francesa de Cluny.
Pero también tuvo que enfrentarse a las resistencias que produjo en el reino la introducción del rito romano, y a la actitud díscola de Rodrigo Díaz (El Cid), el súbdito cuya figura ha acabado eclipsando injustamente a la del propio rey.
El final de su reinado estuvo marcado por la retirada de las fronteras frente a los almorávides, y por la muerte de Sancho, el príncipe heredero.
En las décadas posteriores a la muerte de Alfonso su época sería añorada como una auténtica edad de oro del reino de León".