Bueno, ya se acabó el 2010. Un año difícil para el país, y todavía no sabemos cómo será el 2011, aunque las expectativas no son muy halagüeñas para las tierras leonesas.
Por otro lado, ya han acabado los fastos del 1100 aniversario del nacimiento del reino de León, y en el balance habría que poner tanto cosas buenas como malas. Tampoco es el momento ni el lugar para hablar de ello, pero como principal punto negativo resaltaría la escasa repercusión que ha tenido el acontecimiento en el resto de España. En el lado positivo, ha habido (y hay) exposiciones, conferencias, un precioso documental, presentaciones de libros, etc. En fin, que por lo menos ha sido mucho mejor que el VIII centenario de las Cortes de 1188, aunque a los leoneses todavía nos quedan muchas cosas por aprender. Y es que tampoco se pueden hacer milagros teniendo encima a quienes tenemos.





