"EL REINO DE LOS CUATRO PODERES", DE DIEGO ASENSIO

02 octubre, 2013

El programa de hoy lo hemos dedicado a un libro que todavía está caliente por lo reciente de su lanzamiento. Se trata de "El Reino de los Cuatro Poderes. Libertad y Parlamento en León", de Diego Asensio, licenciado en Derecho al que tuve la suerte de conocer hace algún tiempo en la tienda de "El Escribano Medieval". 


Todavía no he podido hacerme con el libro, pero la verdad es que promete. Está dividido en dos partes: en la primera se hace un resumen de la historia de León desde tiempos prerromanos, y en la segunda se hace un análisis detallado de los famosos "Decreta" o decretos emanados de las Cortes de León de 1188, que si bien no se pueden definir como democráticas sí que constituyen un primer precedente del parlamentarismo mundial. 

Es una suerte que en León estén comenzando a surgir libros de tipo divulgativo escritos por verdaderos expertos, como es el caso. Ojalá el público leonés responda como debe a este tipo de iniciativas.  

El libro se presenta mañana jueves en la Real Colegiata de San Isidoro (un marco incomparable) a las ocho de la tarde. Está siendo distribuido por Cultural Norte.

Todos estos detalles y alguno más podéis escucharlos si os descargáis la entrevista en formato mp3
En el Diario de León también hay una entrevista a Diego realizada por Emilio Gancedo



HOY POR HOY LEÓN: LA HISTORIA DE LA ACTUAL BANDERA DE LEÓN

26 septiembre, 2013

En el programa de ayer hablamos de las historia de la actual bandera de León. Como tampoco dije nada nuevo respecto a los artículos que he escrito sobre el tema en este blog, me limitaré a dejaros el enlace para descargaros el programa en formato .mp3.

Cinco asociaciones solicitan a las Cortes que pongan en marcha la enseñanza y protección del llionés

22 septiembre, 2013

El Teixu, 21/09/2013.- Las asociaciones en defensa de la llingua llionesa Faceira, Furmientu, El Teixu, Documentación y Estudio de El Rebollar y La Caleya exercienon el dereitu de petición ante las Cortes de Castiella y Llión pa reclamar que se cumpra lo dispuesto nel artículu 5.2 del Estatutu de la Comunidá, desenvolviendo una llei y una política llingüística que garantan la protección del llionés y la súa enseñanza. Estas organizaciones denuncian que la situación actual vulnera la Constitución, el Estatutu y la Carta Europea de las Llinguas Rexonales ou Minoritarias del Conseyu d’Europa.

Por más que l’Estatutu d’Autonomía de Castiella y Llión disponga que’l “llionés va ser obxectu de protección específica” y que la súa “protección, usu y promoción van ser obxectu de regulación”, las instituciones de la Comunidá Autónoma mantuvienon una inactividá absoluta en materia llingüística. Esta ye la razón que mueve a Faceira, Furmientu, El Teixu, Documentación y Estudio de El Rebollar y La Caleya a exercer el dereitu de petición ante las Cortes de Castiella y Llión, solicitando que se cumpra y desenvuelva’l mandáu estatutariu.

En concreto, las asociaciones citadas solicitan que se desenvuelva con una llei l’artículu 5.2 del Estatutu de Autonomía de Castiella y Llión, observando na redacción los principios y obxectivos de la Carta Europea de las Llinguas Rexonales ou Minoritarias del Conseyu d’Europa, lo mesmo que que se lleve a cabu una política de protección y promoción del llionés d’acuerdo conas recomendaciones del Comité d’Expertos del Conseyu de Europa, expresadas nel sou tercer informe periódicu pa España.

Las organizaciones en defensa del llionés, denomináu tamién asturianu ou bable nel Principáu d’Asturias y mirandés en Portugal, recuerdan que la protección y salvaguarda d’esta llingua vien esixida non namás pol mandáu estatutariu, sinón tamién pola propia Constitución Española y la Carta Europea de las Llinguas Rexonales ou Minoritarias del Conseyu d’Europa, ratificada por España nel 2001. De la mesma manera, destacan que tanto’l Procurador del Común como’l Comité d’Expertos del Conseyu d’Europa yá denuncianon la falta de cumprimientu del mandáu estatutariu y instanon a las autoridades castellanas y llionesas a promover y protexer el llionés.

Por último, denuncian tamién que la omisión de las obrigaciones autonómicas en cuanto a la protección del llionés significa amás una política discriminatoria ente los falantes de las llinguas minoritarias de la comunidá, arréu que la promoción del gallegu y del vascu que realiza la Xunta, por más que sía insuficiente, contrasta cona indefensión en que se mantienen al llionés y los sous falantes, a pesar de ser una llingua con una regulación estatutaria de mayor entidá.

Subscriben esta nota las asociaciones en defensa de la llingua llionesa que siguen: Faceira (Llión), Furmientu (Zamora), El Teixu (Asturias, Llión, Zamora y Bergancia), Documentación y Estudio de El Rebollar (Salamanca) y La Caleya (Estorga).

LA EXPOSICIÓN REGIONAL LEONESA DE 1876 (II)

18 septiembre, 2013

En el programa de radio de hoy hablamos de la Exposición Regional Leonesa de 1876, tema que ya pasó por este blog hace poco tiempo. Esta vez amplié información, como la repercusión que tuvo en periódicos nacionales de la época, así que retomamos la Exposición.

Los orígenes de la fiebre de exposiciones que sacudió la Europa y la España de la segunda mitad del siglo XIX hay que buscarlos en  la Gran Exposición de Londres de 1851, que fue la primera Exposición Universal. El ejemplo cundió (hoy en día se siguen celebrando Exposiciones Universales: baste recordar la de Sevilla de 1992) y también surgieron imitaciones a más pequeña escala, a nivel nacional y regional.

En el caso de España estas exposiciones se desarrollaron por todo el país a partir de la primera Exposición General Agrícola celebrada en Madrid entre el 24 de septiembre y 4 de octubre de 1857.

En los años siguientes la proliferación de exposiciones alcanzó niveles de auténtica epidemia: Santiago de Compostela (1858), Santander, Palencia, Zamora, Ciudad Real y Valladolid en 1859, Alicante y Valencia en 1860, Granada (1861), Málaga (1862), Lérida (1864), Lugo y Valencia en 1867, Zaragoza (1868)... y luego parece que hubo un pequeño vacío hasta  la de León (1876).

Los objetivos de estas exposiciones regionales y provinciales eran exhibir los productos propios, así como los avances industriales, pero también buscaban reivindicar la cultura y el buen nombre de la región o provincia organizadora. Hay que recordar que es en la segunda mitad del siglo XIX cuando surgen buena parte de los regionalismos en España.

Ya vimos cómo se organizó la Exposición Regional Leonesa, aunque también habría que señalar el gran papel jugado por el novedoso ferrocarril en la recogida de productos y expositores. “Las Compañías de los ferrocarriles han concedido rebajas considerables para los efectos que se trasporten con destino á la Exposición Regional Leonesa” (Gaceta de los Caminos de Hierro. 10/9/1876)

La exposición tuvo unas 46.000 visitas (no está mal para una ciudad que apenas superaba los 10000 habitantes por aquel entonces) y se repartieron 467 premios.

Se puede consultar el catálogo de los expositores y premios adjudicados en la web de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, y todavía se pueden adquirir medallas de esta exposición en páginas web de coleccionismo.

Veamos cómo retrataron esta Exposición en algunos periódicos nacionales: 

“León, la provincia que tiene la iniciativa, la que promueve la exposición, la que invita a sus vecinas, hará ver, que si bien pesan sobre ella desgracias infinitas y calamidades sin cuento, es poderosa en productos agrícolas, metalúrgicos y ganaderos; y que si por tanto tiempo se ha mostrado abatida, está dispuesta a inaugurar una era de trabajo, actividad y fé, que la coloquen a altura de nuestras provincias más renombradas por su industria y su comercio.
León, en fin, que en tiempos remotos dio un blasón á España; León, cuya historia es una verdadera gloria española; León, que rigió por dilatado tiempo á pueblos que hoy tal vez a él lo rijan, vuelve á empuñar su antiguo cetro, y si antes era la señora en blasones y en poderío, ahora quiere ser y será la señora de esos pueblos, en el trabajo, en la industria, en el comercio, en las artes, en la riqueza, empresa por demás noble y honrosa, y que como tal, obtendrá su justo premio.
En la antigüedad, se dirigían á León, peregrinando, multitud de gente á visitar los templos, las santas reliquias que en ellos se guardan ; á llevar ofrendas... Hoy acudirán en tropel las gentes, peregrinando también, ávidas de conocer los progresos de los hombres, y llevarán ofrendas, las ofrendas más gratas á los ojos de Dios: las ofrendas de la inteligencia y del trabajo.” (Rafael Chichón, en el Diario Liberal “La Iberia” del 2 de agosto de 1876).

“La exposición es realmente brillante y podría enorgullecer á cualquier provincia de más importancia. No terminaremos sin elogiar el asombroso y mágico efecto que produce el claustro superior [se refiere al claustro de San Marcos], que á su belleza artística añade un decorado modesto, pero elegante, que realzan y abrillantan los reflejos de un mar de Iuz que penetra por los calados muros, y refleja sobre los objetos expuestos de múltiples formas y colores agrupados con esquisito gusto en los elegantes aparadores que ocupan el centro de la anchura del claustro, dejando cómodo paso alrededor de ellos. Puede asegurarse que ninguna capital posee un edificio que reúna condiciones más favorables para actos de esta clase.” (“La Iberia”, 24 de octubre de 1876)

“Escriben de León que gran concurrencia visita diariamente á aquella Exposición regional, cuyos resultados superan á las esperanzas que se habían concebido. Los productos fabriles y manufactureros de Asturias, Valladolid, Santander, Palencia, Zamora, Orense, Lugo y otras provincias ocupan en su mayoría las extensas galerías de San Marcos, figurando en primera línea los carbones, hierros, y yesos y mármoles de la provincia leonesa. Las ciencias, las artes liberales, mecánicas y químicas se encuentran muy bien representadas, llamando la atención algunos objetos arqueológicos.” (La Iberia, 29 de octubre de 1876).

Me gustaría destacar que los periódicos también hablaron de los expositores del cultivo industrial de gusanos de seda en El Bierzo, que por increíble que nos parezca hoy en día, de aquella eran famosos a nivel nacional.

Los premios, por distintos problemas, no pudieron ser entregados al clausurar la Exposición, así que  la clausura oficial se hizo en el verano del año siguiente:

“La Exposición regional leonesa ha tenido digno coronamiento. S. M. el rey [Alfonso XII], aprovechando su estancia en la histórica ciudad, quiso presidir el acto de la repartición de premios, y, en efecto, el día 14, como anunció el telégrafo, se llevó á cabo la solemne ceremonia en la gala consistorial.” (La Época 16/7/1877)

Sobre la posterior Exposición Regional de 1892, añadiré  que en la actualidad todavía hay una casa de vinos de La Rioja llamada "Bodegas de la Real Divisa" que hace mención a haber sido premiada con la medalla de oro en esta Exposición. Éste es el precioso diploma de la época que acredita el galardón:


Podéis escuchar el programa en la página de Hoy por Hoy León, o descargarlo en formato .mp3 en este enlace.

LA TRASLACIÓN O TRASLADO DE SAN ISIDORO DE SEVILLA A LEÓN

11 septiembre, 2013

En el programa de hoy hemos hablado de un tema que hasta ahora no había tocado en el blog: la traslación o traslado del cuerpo de San Isidoro desde Sevilla hasta León. Además, este año se cumplen los 950 años de la efeméride (1063-2013). Siempre me he preguntado cómo teniendo a este santo en común nunca se ha planteado, que yo sepa, la posibilidad de hermanar a las dos ciudades. 

¿QUIÉN ERA SAN ISIDORO DE SEVILLA?

Fue el principal personaje intelectual no sólo de la Península sino de toda Europa de la época. Nació posiblemente en Cartagena a mediados del s. VI y murió en Sevilla en 636; es decir, vivió en la época visigoda. Los reyes visigodos eran arrianos, pero San Isidoro y su hermano Leandro fueron claves para su conversión al catolicismo. San Isidoro llegó a ser arzobispo de Sevilla, y como tal presidió multitud de sínodos y concilios. 

Pero Isidoro debe su fama mundial a su ingente labor intelectual y a la enorme cantidad de libros que escribió. Su obra más importante fue las “Etimologías”, una auténtica enciclopedia del saber de la época que se copió a lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna por toda Europa. Fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1722.

¿CÓMO ACABÓ SAN ISIDORO EN LEÓN?

Aquí llegamos al meollo del asunto. Como vemos pasaron más de cuatro siglos entre la muerte del santo en Sevilla y su traslado a León. En ese lapso de tiempo ocurrieron muchas cosas: 75 años después de su fallecimiento, en el 711, llegaron los musulmanes e invadieron la Península. Surgió el reino de Asturias, avanzó lo que se llamó la Reconquista, en el 910 se trasladó la capital del reino cristiano a León, etc. 

Fernando I y Sancha
Durante gran parte de ese tiempo el reino de León luchó básicamente por sobrevivir, pero las cosas cambiaron drásticamente con el cambio de milenio: a partir de ese momento al-Ándalus se fraccionó en multitud de reinos de taifas que peleaban entre sí. El reino de León se convirtió en el más importante de toda Hispania, y dirigió la política tanto de los demás reinos cristianos como de los musulmanes. Los reyes que mejor representaron ese cambio fueron doña Sancha y su marido Fernando I (1037-1065). A ellos acudían los reyes de taifas para pagarles elevados tributos en oro (las famosas parias) sencillamente para que se les permitiera seguir existiendo o para pedir ayuda militar contra otros reinos musulmanes. Las principales taifas se convirtieron en tributarias y vasallas del reino de León: Zaragoza, Toledo, Badajoz... y Sevilla. 

En el año 1063 reinaba en Sevilla al-Mutadid, y Fernando y Sancha le impusieron, además de los tributos, que debería entregar los cuerpos de las santas mártires Justa y Rufina. El rey moro aceptó a regañadientes: los leoneses enviaron una nutrida embajada compuesta por varios nobles y soldados, y los obispos de León y Astorga, Alvito y Ordoño, respectivamente. Al legar a la capital sevillana resultó que nadie sabía dónde estaban enterradas las santas. La comitiva dedicó varias semanas a remover cielo y tierra, pero las santas seguían sin aparecer. Tristes y deprimidos, Alvito y Ordoño se prepararon a pasar la última noche  en Sevilla antes de regresar al reino de León con las manos vacías. Muy oportunamente Alvito (el obispo de León) tuvo un sueño esa noche: se le apareció el mismísimo San Isidoro y le reveló el lugar donde estaba enterrado su propio cuerpo. Durante el sueño el pobre Alvito debió dar muestras de escepticismo, porque el Santo le profetizó como prueba que moriría en pocos días tras una corta enfermedad. 

Imaginemos la sensación que tuvo que causar el obispo leonés cuando contó su sueño al resto de la embajada. Efectivamente, encontraron un cuerpo al excavar en el lugar que les indicó, y no podía ser otro que el del santo. Alvito también les contó la profecía sobre su muerte, y así ocurrió, porque al iniciar el viaje de regreso a León cayó enfermo y murió al poco tiempo, siendo proclamado santo. Podría decirse, por tanto, que los leoneses fueron a Sevilla a buscar los cuerpos de dos santas, que encontraron el de un santo, y que regresaron a León con los de dos santos.

En el camino de vuelta de la embajada fueron surgiendo iglesias dedicadas a San Isidoro, como en Miróbriga (llamada después Ciudad Rodrigo). Hay un montón de leyendas sobre este viaje, muchas de las cuales aparecen en "Los Milagros de San Isidoro", de Lucas de Tuy: 

-Aunque las reliquias isidorianas no pesaban mucho, la mula sobre la que pusieron el cuerpo no podía moverse, por lo que hubo que ponerlas sobre un carro tirado por caballos.

-Por el camino de regreso quiso atacarles un ejército de moros, pero éstos milagrosamente sufrieron un ataque de amnesia y al llegar ante el cuerpo de San Isidoro no se acordaban de qué iban a hacer y se dieron la vuelta.

-Esos mismos moros, al alejarse y recordar a lo que habían ido, volvieron a atacar a la comitiva, pero se quedaron ciegos.

-El santo durante el viaje provocó lluvia, acabando así con una terrible sequía que había en los alrededores de León.

-El cuerpo al llegar a Villaverde de Rioseco no se podía mover, como si pesara muchísimo, hasta que Fernando I se comprometió a levantar una iglesia en honor de San Isidoro. 

-Al llegar a la ciudad de León el caballo que transportaba a San Isidoro se dirigió sin ayuda hasta la iglesia de San Juan Bautista (después basílica de San Isidoro).

Fernando I y doña Sancha estaban tan entusiasmados con la llegada del cuerpo que derribaron la antigua iglesia de San Juan Bautista y comenzaron las obras de la actual Basílica y del Panteón de los Reyes, que convirtió a León en un foco de peregrinaje por méritos propios, y que contaba además con la ventaja de estar en el Camino de Santiago. De él decía el famoso Códex Calixtinus:

Luego, en la ciudad de León, se ha de visitar el venerable cuerpo de San Isidoro, obispo y confesor o doctor, quien estableció una piadosísima regla para los clérigos de su iglesia, infundió sus doctrinas al pueblo español y honró a toda la santa Iglesia con sus floridos escritos.

Como vemos, un santo que valdría perfectamente como excusa para hermanar a las ciudades de Sevilla y de León. 

Podéis descargaros el programa en mp3 en este enlace.

Para más información, os recomiendo estos dos libros míos: 

EN EL VI ANCONTRO DE BLOGUERS DE L PRAINO

10 septiembre, 2013

Por segunda vez acudimos al Ancontro de Bloguers de l Praino, que esta vez tuvo lugar el 17 de agosto en el hermoso pueblo de Bemposta, bien cerca de la zamorana Fermoselle:


Ver mapa más grande

Tal y como ocurrió en la anterior edición, lo pasamos en grande gracias tanto a los amigos ya conocidos (como Tiégui / Thierry Alves) como a la agradabilísima gente que compuso el Ancontro. Esta vez no se hizo en zona "falante" de mirandés (Bemposta está dentro del municipio de Mogadouro), pero pudimos falarlo porque gran parte de los asistentes provenían de la Tierra de Miranda. Entre ellos cabe destacar a Antonio Cangueiro, nativo de Bemposta y uno de los "mardomos" (mayordomos u organizadores) que nos dispensó una cálida bienvenida a los que veníamos desde Lión/Leao. También estaba allí el tíu Jesé Almendra, el otro mardomo del Ancontro.

Desde Cicuiru y la Tierra de Miranda fueron llegando más viejos amigos y conocidos, como el mencionado Tiégui y su padre, Alcides Meirinhos, etc. Cuando acabamos de reunirnos éramos sobre unas cuarenta personas, entre las que se encontraba, para nuestra sorpresa, otro leonés; el ponferradino Alberto Gómez Bautista, que acaba de publicar una tesis sobre la formación de palabras en el mirandés. Pero nos faltaba alguien muy querido: Amadeu Ferrerira, quien no pudo acudir por problemas de salud, aunque todos pudimos saludarle por teléfono a la hora de la comida. No estuvo presente físicamente, pero hablamos tanto de él que fue como si nos acompañara en persona. 

Juntos recorrimos la encantadora Bemposta, que ahora tiene la categoría de aldea, aunque fue villa. Visitamos varias capillas, aunque la primera fue la del Santo Cristo, que conserva unas antiguas pinturas murales. También vimos varias casas blasonadas, y al llegar a la plaza donde está el "pelourinho" (la picota) nos encontrarnos con el "chocalheiro", una especie de guirrio o zafarrón muy curioso que recibe su nombre de los "chocalhos" (cencerros) que lleva colgados.

El Chocalheiro ante el pelourinho.

Sin máscara da menos miedo. Antonio Cangueiro es el de la derecha.  
Siguiendo el recorrido, dentro ya de la judería, disfrutamos de un refrigerio que agradecimos infinitamente en la preciosísima casa de Antonio Cangueiro. Antonio nos enseñó cómo las casas de ese barrio comunicaban unas con otras por el interior, configurando una verdadera calle cubierta cuya finalidad era ocultarse a la vista de los demás pobladores de la villa. 

 
Al retomar el recorrido turístico, pudimos ver de cerca un precioso ejemplar de burro autóctono:
 

Pasamos al lado del "Inferno de Bemposta", un antiguo edificio prácticamente en ruinas en cuyo sótano había (o hay, si se quita la maleza) una bodega en una cueva y que tenía un pasadizo subterráneo de unos treinta metros de largo. 

Visitamos el edificio del antiguo tribunal, y la iglesia principal del pueblo. 

La iglesia de Bemposta.


Simpática imagen del infierno en un retablo lateral. 
A continuación pudimos contemplar la orografía de la cercana España desde el mirador de Santa Barabera. 

Vista panorámica del mirador de Bemposta.
Como ya era la hora de comer, bajamos hasta el Duero, a poquísimos metros de la frontera española. Allí nos tenían preparada una deliciosa comida al estilo campestre, y disfrutamos de largas conversaciones en mirandés (y portugués) con los compañeros de mesa. Como sorpresa, Antonio Cangueiro nos fue pasando el teléfono para saludar al bueno de Amadeu Ferreira, que estaba recuperándose de su enfermedad (y que espero que ya esté totalmente bien). 


Al finalizar regresamos a Bemposta, en cuyo Ayuntamiento nos expusieron una presentación en Power Point resumiendo la historia, tradiciones y cultura del pueblo y la comarca. Esta presentación nos sirvió para constatar una vez más que en Portugal no hay tapujos a la hora de hablar del reino de León, a diferencia de lo que ocurre no sólo en España, sino también en nuestra propia comunidad autónoma. 



Al finalizar la exposición, nos obsequiaron a todos los participantes con una botellina de aceite autóctono, del que puedo decir que es excelente. También se felicitó a los mardomos de esta edición y se presentó a los del año que viene: Adelaide Monteiro, de la Speciosa, Teresa Almeida, de Lagoaça, y nuestro amigo Tiégui Alves de Cicuiro, 


Para finalizar fuimos hasta la Capilla de San Sebastián, donde varias personas leyeron poemas en mirandés de la obra "Ars vivendi Ars moriendi", de Amadeu Ferreira (bajo el pseudónimo Fracisco Niebro), y que tuve la fortuna de poder adquirir gracias, una vez más, a Antonio Cangueiro. Y aunque lo que quedaba de tarde y al día siguiente los leoneses todavía anduvimos por la Tierra de Miranda,  e hicimos toda una serie de cosas que espero que algún día podáis ver, aquí doy por concluida la (tardía) crónica de otro de esos días inolvidables que dejan un dulce recuerdo para los que tuvimos la suerte de participar. 

La capilla de San Sebastián

ADIÓS "VÍNCULO LEONÉS", HOLA "HISTORIA DE LEÓN"

04 septiembre, 2013

Como os contaba en su momento en este blog, hace más de cuatro años Chechu Gómez me propuso llevar un espacio dedicado a blogs y webs leoneses o de contenido leonés. El título informal de esa sección de Hoy por Hoy León era "Internet: el Vínculo Leonés", y con el paso del tiempo abrí una serie de posts homónima en el blog, en la que iba comentando esas páginas y las entrevistas con sus autores. Como podéis imaginar, han sido literalmente cientos las webs e invitados que han desfilado por los estudios de Radio León Cadena SER, y con algunos he llegado a forjar verdaderas y sólidas amistades. Por todo ello me da un poco de pena anunciar que "El Vínculo Leonés" ha llegado a su fin. Ello no se ha debido a que ya no queden webs por analizar (todavía quedaban muchas en el tintero, y cada día surge alguna nueva), sino a que me han propuesto llevar la sección dedicada a historia de León. Esta sección también es de las más veteranas de Hoy por Hoy León, y hasta ahora era magistralmente conducida por Cristian Martín, pero por motivos personales Cristian se ha visto obligado a emigrar de nuestra tierra. No creo que sea capaz de llegar a su altura y profesionalidad, pero se irá intentando. Hoy, de momento, he iniciado esta nueva andadura hablando de Juan I, ese olvidado último rey de León (1296-1300) del que ya os conté algunas cosas en este Cuaderno de Notas. Para que os pique el gusanillo ya aviso que en la radio añadí algunas cosas que no metí en el post. 

La sección se emite los miércoles a las 12:45, pero intentaré ir subiendo el enlace para descargar el podcast en mp3. Aquí os dejo el de hoy.  

LA EXPOSICIÓN REGIONAL LEONESA DE 1876

10 agosto, 2013

El otro día pasé por el Museo Arqueológico Provincial de León (o Museo de León) por un asunto relacionado con la tesis, y en la sección de Numismática ("El Monetario") de la exposición permanente me encontré con una medalla que llamó mi atención. Es un ejemplar idéntico a éste:

Ojo: El escudo de nuestra izquierda es el de España. (todocoleccion.net)

Tal y como nos cuenta la inscripción de la leyenda, fue acuñada con motivo de la Exposición Regional Leonesa de 1876, un evento del que no había tenido noticia hasta aquel momento. Picado por la curiosidad me puse a buscar información sobre aquella Exposición, y descubrí que fue un acontecimiento en la capital leonesa que llegó a tener repercusión en toda España. 

La Exposición Regional de León se inauguró el 20 de octubre de 1876, tuvo lugar en la capital leonesa, en el actual Parador de San Marcos, y fue organizada por la Sociedad de Amigos del País de León, con la sana intención de impulsar las letras, las ciencias y las artes. Dicha Sociedad redactó en marzo un reglamento con las condiciones para participar y la lista de premios (consistentes en medallas y diplomas), y se encargó de recoger los productos participantes desde mediados de septiembre a mediados de octubre. 

Sello y logotipo de la Sociedad Económica de Amigos del País de León.
La idea partió del Secretario, Máximo Alonso de Prado, el 4 de febrero, y fue recibida con entusiasmo por la Sociedad. Los principales responsables fueron Vicente Diez Canseco, y Juan Puyol y Marín, Presidente y Secretario General de la Sociedad respectivamente. Según Policarpo Mingote y Tarazona el "alma mater" fue el segundo, que logró embarcar a la Diputación, ayuntamientos, el Ministerio de Fomento e incluso al rey Alfonso XII. Es fácil imaginar que su intención era imitar a pequeña escala las sucesivas Exposiciones Universales que habían comenzado con la Gran Exposición de Londres de 1851, tal y como habían hecho otras exposiciones locales con anterioridad. Contó con un presupuesto de 89401 reales. 

Curiosamente, la "región" a la que alude el título se refería a las provincias de Oviedo, Lugo, Zamora, Palencia, Valladolid y Santander, es decir, las que eran limítrofes con la provincia leonesa, salvando la excepción de Orense. Sin embargo acabaron participando un total de 29 provincias, lo que nos va dando una idea de su éxito. 

Diseño de las medallas del evento. 
Los productos y objetos participantes se clasificaron en cuatro categorías llamadas "series":

-La Serie 1ª abarcaba las Ciencias y Artes Liberales, y contó con 144 expositores y un total de 789 objetos. 
-La Serie 2ª incluía Agricultura y Ganadería, con 353 expositores y 2596 objetos.
-La Serie 3ª estaba dedicada íntegramente a Industrias, con 239 expositores y 3249 objetos. 
-La Serie 4ª, Minerales y Artes químicas, con 84 expositores y 1975 objetos. 

En total, más de 800 expositores y de 8000 objetos, lo que constituyó un rotundo éxito para la organización. Todos ellos se dispusieron en las diferentes plantas del claustro y en las dependencias aledañas. 
Grabado de la Exposición en "La Ilustración Española y Americana" , realizado teniendo en cuenta los croquis del"Sr.Ozaeta" remitidos a la revista por Juan Puyol.  
LA EXPOSICIÓN REGIONAL LEONESA DE 1892

Hubo otra exposición regional en 1892, pero que debió ser un fracaso al menos en parte, ya que no obtuvo repercusión nacional, e incluso sus organizadores reconocieron que "no fue lo que algunos querían y lo que nosotros también anhelábamos", a pesar de que repartió "un número de recompensas bastante mayor que el que se adjudicó en la brillante Exposición que, en nuestra capital, tuvo lugar el año de 1876, y que tan gratos recuerdos dejó entre nosotros". Achacaban este decaimiento a que la Exposición,  "apenas nacida, se vio envuelta entre la bruma de tristes augurios, de desconsoladoras predicciones, de amargas desconfianzas, de recelos, de vicisitudes, de temores y de peligros que seriamente amenazaban su vida". 

En esta ocasión la organización no recayó en la Sociedad Económica de Amigos del País de León, sino, sencillamente, en "el pueblo de León". 

Diseño de las medallas: obsérvese el cambio en la leyenda en la de la derecha respecto a la anterior edición de 1876.
Todocoleccion.net

Todocoleccion.net

Uno de los diplomas de la Exposición de 1892.

TEXTOS EN LEONÉS DEL "GENERAL BENAVIDES"

05 agosto, 2013

Nicolás Benavides Moro, más conocido como "el General Benavides", nació en La Bañeza el 7 de noviembre de 1883 y falleció en Madrid el 23 de noviembre de 1965. Fue a la vez militar e historiador y un erudito en varias materias, y ocupó importantes cargos durante la dictadura de Franco. Doctor en Derecho, también fue profesor de árabe.  Nicolás desarrolló una poesía ingenua y cultista que también nos sirve para conocer el ambiente cultural de la época. Entre sus múltiples intereses estuvo el leonés, y ello se reflejó en algunas de las composiciones del libro "Por mi tierra de León" (1920), tal y como menciona Nicolás Bartolomé en este artículo. Es una figura que, salvando las distancias, recuerda un poco a la de Cayetano Álvarez Bardón ("Caitanu"), el militar que fue el autor de los inolvidables "Cuentos en dialecto leonés".

Nicolás Benavides Moro, "el General Benavides".
Veamos tres ejemplos sacados de "Por mi tierra de León" que incluyen palabras, frases, expresiones y trazos gramaticales de leonés (imágenes extraídas del ejemplar digitalizado en esta página):

-"RETO"
En este texto de seis páginas el autor narra una discusión entre dos mozos, uno de Huerga de Garaballes y otro de Soto de la Vega, que parecen enfrascados en una sucesión de bravuconadas a raíz de las peleas que surgen en las fiestas de ambos pueblos. Los leonesismos no son especialmente abundantes, y se limitan al plano léxico. 







-"LA BISMA"
Este relato es el que más trazos de leonés tiene, abarcando el léxico y la estructura gramatical, e intentando imitar la que debía ser la "fala" de la época en la zona de La Bañeza. Narra las peripecias de un hombre que tiene una lesión y va a Astorga para que lo atienda el encañador o curandero conocido como "Carreto", que era muy famoso por aquel entonces. Tiene un marcado carácter humorístico, y abunda en esa retranca que en mi opinión los leoneses hemos ido perdiendo con el tiempo.

Primero os dejo este relato con un testimonio excepcional: la lectura que hizo del mismo el propio General Benavides en marzo de 1962, y que Ricardo García (de Radio Popular de Astorga) nos facilitó muy amablemente a Faceira hace unos días:



Y aquí el texto:




-"BANDO"
En un tono humorístico similar al anterior, el autor hace un trasunto de un bando municipal en el que el alcalde pide la colaboración de la gente del pueblo para buscar unos "güeis" que se le escaparon a un vecino.


LA HERMANDAD LEONESA DE 1313 Y SUS ANTECEDENTES (LAS HERMANDADES DEL REINO DE LEÓN IV)

09 julio, 2013

En esta cuarta entrada dedicada a las hermandades concejiles del reino de León me gustaría recalcar el hecho de que en este año de 2013 estamos en el séptimo centenario de la Hermandad celebrada en Benavente en 1313, aunque es un tema tan desconocido para el público en general que parece que nadie ha reparado en esta efeméride. Es una lástima, porque además podría vincularse a la situación actual de las juntas vecinales, herederas de aquellos concejos medievales tan combativos que incluso llegaban a amenazar de muerte a los oficiales regios que portaran cartas y documentos que fueran contra sus libertades y fueros.

-Las Cortes de 1302.

Las Cortes de Medina del Campo en 1302 solo fueron para Toledo, León y Extremadura. Los procuradores pidieron que en adelante se unificaran las reuniones de Cortes, y Fernando IV lo aceptó, justificando que las había continuado haciendo por separado “por partir peleas y rreyertas” (para evitar peleas entre los representantes de las diferentes ciudades y reinos). En estas Cortes Fernando juró cumplir los fueros, libertades y buenas costumbres de los distintos reinos, comprometiéndose a no cometer desafueros y a anular los documentos emitidos que vulneraran los derechos de los concejos. También aceptó mantener a expensas suyas en su corte a hombres buenos de Castilla, de León y de Extremadura para que vigilaran el cumplimiento de estas disposiciones en sus respectivos reinos. Con ello se hacía innecesario mantener las Hermandades. Sin embargo, según González Mínguez en ese mismo año hubo otras Cortes en Burgos sólo para Castilla, y en ellas el monarca reconoció a la Hermandad General de las Villas de Castilla. En cualquier caso, las hermandades no vuelven a aparecer en el resto de su reinado. Los nobles, aprovechando la debilidad del poder real, campan a sus anchas y saquean el reino, provocando el caos. En 1311, quince prelados de León y de Castilla se plantean fundar una hermandad para que “la tierra sea tornada en justicia e en bon estado”, pero no tenemos más noticias de ella.  

-La Hermandad del reino de León de 1312.

En septiembre de 1312 falleció Fernando IV, dejando como sucesor a su hijo Alfonso, que era todavía un bebé “de edat de un año et veinte et seis dias”, con lo que se abrió otro periodo de inestabilidad en el trono. Dos facciones de nobles se pelean entre sí en lo que se llamó “el fecho de la tutoría” para establecer quién sería el tutor del niño: por un lado, su madre doña María de Molina (la reina madre), y por otro su tío el infante don Juan, que hasta 1300 se había intitulado rey de León, Galicia y Sevilla. Ambos acordaron que la resolución del conflicto se haría en una nueva convocatoria de Cortes en Palencia, en la primavera de 1313, pero mientras llegaba ese momento cada uno intentó atraer a los concejos a su bando. En este sentido la labor del infante don Juan fue mucho más efectiva, y María de Molina se centró en ganarse el apoyo del entorno de la familia real y del rey de Aragón.

Como era de esperar, en estos convulsos momentos renacen las Hermandades: todavía no había acabado el año 1312 cuando surgió la primera, nuevamente del reino de León, agrupando los concejos de León, Zamora, Salamanca, Benavente, Alba de Tormes, Ledesma, Villalpando, Mansilla, Olmedo, Granadilla, Sayago, Mayorga y Astorga. Conocemos esta Hermandad gracias a un documento conservado en el Archivo Municipal de Ledesma (carpeta 2, documento nº12,). En ese mismo Archivo se conserva otro (carpeta 1, nº2) por el que se deduce que la reunión fundacional tuvo lugar en Mayorga, pues en él el concejo de Ledesma acepta los acuerdos a los que llegaron allí sus procuradores y los del resto del reino de León. 

-La Hermandad del reino de León de 1313.

Poco tiempo después, el 15 de enero de 1313, se formó en Benavente una nueva hermandad del reino de León, pero esta vez sólo compuesta por los concejos de León, Zamora, Benavente, Astorga y Mansilla, a los que se unirá Alba de Tormes el día 16. El “ayuntamiento” de concejos había sido convocado por el infante don Juan, que también había logrado la adhesión a su bando de don Juan Nuñez, el infante don Felipe (hijo de Sancho IV) y Pedro Ponz. Es, por tanto, una peculiar hermandad realizada entre concejos y nobles. Por fortuna se conserva el cuaderno completo de esta Hermandad en el Archivo Histórico Municipal de León (documento nº64 del Catálogo).

Portada del Cuaderno de Hermandad, doc. nº 64 AHM de León.

La dos primeras páginas del Cuaderno (y mis dedazos).  doc. nº 64 AHM de León.
La primera razón que esgrimen los firmantes para formalizar esta Hermandad son, una vez más, los “quebrantamientos de nuestros fueros e de nuestras libertades e de franquezas” y los desórdenes que se arrastraban “desde el tienpo del rey Alfonso, padre del rey don Sancho”. Los concejos justifican la unión con los nobles para “que seamos todos de un coraçon e de una voluntad a servicio de nuestro señor el rey don Alfonso [XI] e a guarda del so señorio”

Tras esta introducción se desarrolla el contenido normativo a través de varias disposiciones:

1ª-Compromiso de ayuda mutua entre los concejos y los nobles mencionados frente a posibles amenazas del rey, su tutor, o futuros reyes.

2ª-Actuación conjunta de las dos partes firmantes en las Cortes venideras. Don Juan y los suyos se comprometen a defender a los concejos de los posibles ataques de otros nobles.

3ª-Se prohíbe a los concejos firmantes usar la fuerza unos contra otros, o contra los nobles unidos a la Hermandad. 

4ª-Los hermanados se niegan a aceptar cualquier carta o documento del rey o de los nobles “que sea contra nuestros fueros e priuilleios (…) nin contra nuestras libertades e husos e costumbres”. Si el que presentara la carta no fuere vecino de alguno de los concejos firmantes, se ordena “quel recabden el cuerpo” (que lo hagan prisionero) y que no se obedezcan las órdenes del documento. Como vemos, una medida menos drástica que la que se imponía en la Hermandad de 1295, que decía "que lo maten por ello, e todos los otros Conçeios que nos paremos a ello, asi como se todos fuesemos en matarlo”. 

5ª-Las fortalezas o “alcaçeres” de las villas estarán en manos de “omes bonos” vecinos y moradores en esas mismas villas. 

6ª-La justicia será administrada por los jueces de las villas y ciudades participantes, siguiendo siempre los fueros locales. Sólo podrían intervenir jueces forasteros por petición de los concejos, pero eso sí, habrían de ser elegidos entre “los homes bonos del reyno de Leon de villa e de fuero de señorio del”.

7ª-Las merindades deben ser ejercidas por “omes bonos que sean naturales de la tierra e de las villas del reyno de Leon, que sean de bona fama”. De todas formas, sus decisiones estarían sujetas al control de los jueces y alcaldes locales.

8ª-Se acuerda lo mismo que en la disposición anterior para otros oficios públicos: “que la notaria e la vista del reyno de Leon e las alcaldias de su casa que sean dadas a omes bonos e entendudos del Regno mismo, que sean de fuero e del señorio del rey”. 

9ª-Se prohíbe construir fortalezas, torres o casas fuertes en el Reino en suelo realengo, abadengo o de behetría. Si alguna de estas construcciones se hubieran levantado después de la muerte del rey Sancho, los firmantes acuerdan derribarla entre todos.

10ª-Se establecen las condiciones “por que todos los omes bonos del Reyno de Leon avemos de reçebir tutor”. Es la disposición más larga de todas, y se acuerda, entre otras cosas, que si el tutor del rey cometiese desafuero “que lo fagan saber a los conçeios de Leon e de Çamora que lo fagan saber a los conçeios de Duero alende e los de Leon de Duero aquende que fueren en esta hermandad”. Se trataría el asunto reuniendo en un máximo de 15 días a todos los procuradores de la Hermandad en Benavente. Si el tutor/a del rey hiciese caso omiso de lo que se acordase allí, los concejos y los nobles de la Hermandad lo/a repudiarían.

11ª-La Hermandad puede ampliarse con el permiso de los firmantes. Vale con que lo confirmen dos concejos cercanos al aspirante, o uno de los nobles y un concejo, siempre que se acepte lo contenido en el Cuaderno de Hermandad.

12ª-Se establece Benavente como capital de la Hermandad donde tendrán lugar las reuniones anuales: “que fagamos ajuntamiento en Benavente cada año por día de pasquella”, es decir, el domingo siguiente al de la Pascua de Resurrección (Ruiz de la Peña señala equivocadamente que la reunión se hacía el día de Pascua). El concejo que no enviara procuradores debería pagar dos mil maravedís de multa.

En la parte final del Cuaderno de Hermandad se especifica que de los nobles tan sólo se hallaba presente el infante don Juan, pero que tenía poder para representar a todos los demás. Se añaden sendas disposiciones adicionales admitiendo en la Hermandad al Concejo de Alba (de Tormes) y al infante don Felipe, don Fernando (hijo del infante don Fernando), y don Alfonso (hijo del infante don Juan).

El Cuaderno lleva una gran cantidad de sellos de cera que por desgracia están bastante mal conservados. De todas formas son reconocibles los de los infantes don Juan y don Felipe. En el texto se indica que varios de los concejos no pudieron poner su sello.


Algunos de los sellos del Cuaderno de Hermandad. El más grande es el del infante don Juan.

El texto de este Cuaderno recuerda mucho al de hermandades anteriores y posteriores, porque sus objetivos seguían siendo los mismos: la defensa de los fueros y libertades de los concejos, y suplir el vacío de poder que dejaba la monarquía en épocas de crisis. Lo que diferencia a esta Hermandad respecto a las demás es la presencia y participación de nobles, que llevó a Suárez Fernández a afirmar que no fue una hermandad independiente. Sin embargo, coincido con Ruiz de la Peña al señalar que cumple los mismos criterios y requisitos que las hermandades anteriores, contando a mayores con el respaldo (mutuo, eso sí) de una facción de nobles. Es decir, la Hermandad Leonesa de 1313 no está sometida a los nobles, sino que se pone en plano de igualdad, algo que queda meridianamente claro en el Cuaderno. 

Poco después de la leonesa, y también a instancias del infante don Juan, se creó una hermandad castellana de la que no se conserva su cuaderno. Ambas se reunieron en Sahagún constituyéndose casi como unas Cortes alternativas a las oficiales. Tuvieron que trasladarse a San Pedro de las Dueñas ante la amenaza militar del infante don Pedro. Tenemos noticias de que posteriormente existió otra hermandad de Extremadura, y tal vez otras de Asturias y de Galicia. Lo más probable es que por aquél entonces la Hermandad Leonesa hubiera visto incrementado el número de integrantes, aunque por desgracia no conservamos más documentos relativos a ella. 

La Hermandad Leonesa de 1313 y las de los otros territorios contribuyeron a preparar el camino para la Hermandad General de 1315, que como veremos tuvo una composición dúplice, distinguiendo entre León y Castilla.