¿HOMEOPATÍA? NO, GRACIAS

10 de octubre de 2006

Llevo una semana padeciendo un persistente catarro con tos seca que me está destrozando la garganta. Como suele ocurrir en estos casos, mis conocidos y amigos me han proporcionado una buena resma de consejos y remedios "infalibles" para tales situaciones. Los he probado todos: desde el limón con miel, pasando por las famosas Juanolas, la Lizipaína y el Angileptol. Pero nada. Ahí sigue el catarro. Afortunadamente, hoy he acudido a los profesionales de la salud, y parece que un simple jarabe y un poco de paracetamol están obrando el milagro.
Pero quería aprovechar la ocasión para contaros una anécdota al repecto. En una importante y famosa farmacia del centro de León, cuando les describí mis síntomas, lo primero que me ofrecieron fue un "medicamento" homeopático. Sonreí a la dependienta, y amablemente le señalé que no estaba interesado en placebos. ¿Por qué hice esto y rechacé su recomendación? Básicamente porque la homeopatía es un cuento chino. Porque, ¿qué es la homeopatía? ¿Cuál es su origen?
Comencemos por el principio. El padre de la criatura fue Samuel Friedrich Hahnemann (1755-1843), médico alemán que concibió la curiosa teoría de que la medicina que cura una enfermedad, en grandes dosis provoca esa misma enfermedad. Invirtiendo el razonamiento, llegó a la conclusión de que las sustancias que curan (que él y sus sucesores decidieron arbitrariamente cuáles eran y para qué servían), si son suministradas en cantidades infinitesimales, curan mejor y más rápido. Así que procedió a crear disoluciones de esas sustancias en agua destilada, y posteriormente continuó haciendo disoluciones de esas disoluciones hasta que aparentemente no había otra cosa que agua destilada. Pero según el ínclito Hahnemann, aunque los análisis nos digan que sólo tenemos agua pura 100%, en realidad el principio activo sigue ahí, porque el agua tiene memoria (!!), lo que hace que cure más eficientemente al enfermo .
En fin, que la gente que confía en esta especie de medicina alternativa, lo que está haciendo es tomar un placebo puro y duro. Podría decirse que la homeopatía es una pseudomedicina del siglo XIX que triunfa en el siglo XXI.
Lo que sí sería interesante es que los médicos y los científicos en general investiguen qué es lo que se esconde detrás del "efecto placebo", porque es innegable que es un fenómeno que existe, y que hay mucha gente que cuando toma un azucarillo pensando que es un medicamento, se cura de forma inexplicable. Será que la fe mueve montañas... o enfermedades
Si queréis saber más sobre el tema, seguid este enlace


13 comentarios:

Anónimo dijo...

El efecto placebo está perfectamente documentado y estudiado, y es conocido por la gran mayoría de los médicos. Se sabe que son más eficaces unas medicinas que otras según la vía de administración (oral o parenteral), según el color de la píldora, según su tamaño... Ese es uno de los motivos por lo que en los estudios médicos para que un principio demuestre actividad terapeútica intrínseca debe de ser superior al placebo en estudios aletorizados y a doble ciego. Ese es el estandar de oro para demostrar la actividad de un medicamento.

R.Chao dijo...

A lo que me refiero cuando digo "estudiar" el efecto placebo, me refiero a estudiar el mecanismo que hace que el efecto placebo exista

Taliesin dijo...

Es la fe, la esperanza,... ;)

McLera dijo...

Buenas y santas,

yo recomiendo leer el informe "Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2002–2005" en el que se da una vision bastante amplia de la "medicina alternativa" y la medicina tradicional y alternativa.

Yo creo que aporta un punto de vista diferente al que existe en nuestro pais sobre el tema.

Un saludo

McLera dijo...

Rebuenas y resantas,

queria decir "medicina tradicional" MT y "medicina complementaria y alternativa" MCA.

Un resaludo

Lisugi dijo...

Yo creo que algunos de los tratamientos homeopáticos y alternativos (no son lo mismo, Richard ha definido muy bien los primeros, los segundos son sustancias naturales que se utilizan como fármacos, sin una base científica evidente) son útiles, son eficaces, en mayor o menor grado. Ahora bien, éstos son seguramente pocos, y de la inmensa mayoría jamás se ha demostrado su efectividad.
Los fármacos que se utilizan, los que se prescriben por parte del personal médico, han pasado estudios rigurosos (aunque ésto también es relativo) que demuestran su efectividad en cada caso concreto. El problema es, o bien que no son lo suficientemente buenos para algunas patologías (cáncer, por ejemplo), o son potencialmente dañinos (todos tienen efectos adversos). Por eso mucha gente buscan alternativas. Lo malo es que éstas suelen ser menos eficaces, y algunas mucho más peligrosas, aunque éso probablemente no lo explique la persona que las proporciona.
Sólo añadir que mucha gente desesperada se lanza a usar estos productos con resultados desastrosos, aunque evidentemente pueden tener algún beneficio psicológico temporalmente.

Anónimo dijo...

Placebo?
yo no estaría tan segura..
Muchos países incluyen la Homeopatía dentro de sus sistemas nacionales de salud, entre ellos Francia y Alemania.
Un placebo que funciona en bebés? que funciona en animales? Explotaciones ganaderas que solucionan sus problemas sanitarios con placebos? Usted cree que alguien que se juega los cuartos en su negocio utilizaría algo si no estuviera seguro de su eficacia? Por favor, le sugiero que se informe aún más para hablar de algo que veo, desconoce.
Y sabe por qué hay gente desesperada que acude a la homeopatía?, porque la medicina tradicional muchas veces no soluciona sus problemas, e incluso los empeora, de ahí que se busquen alternativas.La homeopatía debería ser una medicina complementaria a la tradicional o alopatica.
Una usuaria de homeopatia, y además, prefiero tomarme un "placebo" como usted dice, que me cure la otitis, como hago desde hace dos años, antes que un antibiótico.

Ricardo Chao Prieto dijo...

Pues si le funciona, enhorabuena. Pero le recuerdo que el efecto placebo existe, y que no debería descartar alegremente que sea lo que hay detrás de su mejoría.

Carlos dijo...

Hola, es verdad que existe el efecto placebo, incluso en la historia. Yo que no soy historiador creo que el que haya un león en el escudo de León, debe deberse a tal efecto pues tengo entendido que el nombre de León viene de Legio y que en las tierras de León nunca hubo leones. ¿Podría usted decirme a que se debe que nuestro escudo lleve un león rampante? Se lo agradecería, pues ningún "leonesista" ha sido capaz de explicármelo. Gracias.

Ricardo Chao Prieto dijo...

http://corazonleon.blogspot.com/2005/07/la-bandera-medieval-del-reino-de-len.html

Carlos dijo...

Gracias por su respuesta a lo del león, de verdad. Le había preguntado a varios profesores de historia, incluso de la universidad de León y ninguno me había dado la explicación de la simbología.

Anónimo dijo...

Comentas anteriormente:

"Pues si le funciona, enhorabuena. Pero le recuerdo que el efecto placebo existe, y que no debería descartar alegremente que sea lo que hay detrás de su mejoría."

Y yo, sin entrar ya en la discusión de si es o no el efecto placebo lo que te ofrece el homeópata, me pregunto: ¿y tiene alguna importancia que se trate o no de placebo? ¿no es lo más importante curarse?

Yo desde luego tengo claro que si la sustancia es inocua y me curo de la enfermedad y, al ser inocua, me libro de los posibles efectos secundarios... pues le da mil vueltas a la MT. Quiere decir que tu sistema inmunitario es quien se activa y hace el trabajo, no un medicamento agresivo, invasivo y con múltiples efectos secundarios.

En fin, que yo creo que no siempre es necesario tener un rigor científico en los estudios que demuestran... a veces se demuestra en la práctica, quizá le demos excesiva importancia a la ciencia y al estudio científico, olvidando que no somos simples máquinas, que no somos iguales cada uno de nosotros.

Yo, que no soy una especial creyente de nada, sí puedo decir muy convencida que hoy estoy doblada en dos con una lumbalgia de caballo y tratada a base de inyecciones, y tengo muy claro que si mi abuelo o bisabuelo estuvieran aquí, ya estaría como nueva. Curanderos, compostores... llámalos como quieras pero hoy en día me siguen parando por la calle preguntándome si soy la nieta de ellos, que cuántos males tienen curado que no había médico que pudiera.

Yo tengo sólo 30 años y no conocí a mi bisabuelo, pero sí recuerdo a mucha gente viniendo a casa a ver a mi abuelo, y les recuerdo volviendo al poco para agradecerlo -muchas veces llorando-.
Y no cobraba un duro, lo hacía por cariño, pues él trabajaba como carpintero.

Vettonikus dijo...

Ricardo: el concepto de homeopatía que tienes ya es erróneo de entrada en la entrada.

Lo que se administra en cantidades infinitesimales no son medicamentos que curan, sino precisamente aquellos que en cantidades normales provocarían la enfermedad. Al administrarse en cantidades muy pequeñas (tanto que sólo pueden ser medidas en amstrongs), provocan que el sistema inmunitario del organismo active las defensas naturales, haciendo que el cuerpo quede más resistente y defendido ante una determinada enfermedad. ¿Tú te has vacunado? Pues las vacunas son un ejemplo de aplicación de la homeopatía, mi querido amigo; las vacunas no son sino un agente infeccioso de las vacas (de ahí el nombre) que se inyecta al organismo en cantidades infinitesimales, para que de esta manera, al activar las defensas naturales como reacción a ese agente extraño y agresivo, el cuerpo quede prácticamente inmune.

Por supuesto, los placebos son innegables, pero esto tiene que ver más con la psicología que con la medicina propiamente. Es evidente que hay una relación entre el cuerpo y la mente. Una mente más predispuesta cura antes un organismo enfermo que otra más decaída. Es sabido que las personas alegres y que ríen más, tienen más defensas naturales ante las enfermedades (dicen que es debido a las endorfinas que segregan).

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