EL CAMINO DE SANTIAGO Y LA MONARQUÍA LEONESA (I)

18 de noviembre de 2011

El pasado sábado 12 de noviembre di una conferencia en el Museo Etnográfico Provincial de León (Mansilla de las Mulas) a petición de la Sociedad para el Fomento de la Cultura Amigos del País de León (SOFCAPLE) El salón de actos se llenó, y aunque tuve que recortar algunos contenidos quedé bastante satisfecho del resultado de la misma. En cualquier caso, iré publicando la conferencia por partes: espero que os preste. 

1.-La figura histórica de Santiago y su vinculación con Hispania.

El nombre original de Santiago era Ya'akov (יַעֲקֹב), es decir, Jacob, que en hebreo significa “sostenido por el talón”. Es un nombre propio que ha dado lugar a muchas variantes, como Yago, Diego, Jaime... e incluso el propio Santiago (Sant Yago). Debido a ese origen, es frecuente aplicar el término “jacobeo” a cualquier cosa referente al Camino de Santiago, o a la figura del Apóstol. 

Santiago el Mayor era hermano de Juan, el supuesto autor de uno de los Evangelios y del Apocalipsis. Ambos eran hijos de Zebedeo y Salomé, y debían tener una personalidad muy fuerte, porque el propio Jesús les impuso el sobrenombre de “Bnéy Ré'em” (בני רעם “Hijos del Trueno”), que por alguna razón en las traducciones al español ha quedado como “Boanerges”. Según los cuatro Evangelios, los dos participaron en los principales momentos de la llamada “vida pública” de Jesús (transfiguración, oración del Monte de los Olivos, pesca milagrosa tras la resurrección, etc.), por lo que se deduce que formaban parte de su círculo más íntimo. Además, el libro de los Hechos de los Apóstoles relata que Santiago murió martirizado “a filo de espada” (degollado) por Herodes en el año 43 ó 44 d.C. Este dato tiene su importancia, porque como veremos su cabeza dio mucho que hablar en el reino de León en el siglo XII.

"Martirio de Santiago" por Zurbarán
Ningún libro del Nuevo Testamento canónico dice que Santiago viajara a Hispania antes de morir para evangelizarla: éste es un dato que aporta la tradición católica, que afirma que Santiago vino a la Península nada más resucitar Jesús, en torno al 33 d.C, y que pasó varios años recorriéndola antes de regresar a Jerusalén y ser ejecutado. Otra tradición dice que la Virgen antes de su Asunción pidió ver a todos los apóstoles, y que Dios le concedió la posibilidad de aparecerse ante cada uno de ellos independientemente del lugar donde se encontrasen. María se apareció ante Santiago y sus discípulos en Zaragoza, sobre una columna, y de ahí viene la famosísima Virgen del Pilar.

Aparición de la Virgen a Santiago
También según la tradición tras el martirio el cuerpo de Santiago fue trasladado por sus discípulos desde Judea hasta las costas de la actual Galicia, para ser finalmente enterrado en Compostela. Desde ese momento no hubo más noticias sobre el Apóstol hasta que en el siglo VIII aparece un himno litúrgico titulado “Oh Dei Verbum ore proditum” que entre otras cosas dice lo siguiente: 

... Quedan los grandes hijos del Trueno
que, a ruegos de su generosa madre, 
han conseguido con razón el honor supremo
de regir Juan solo toda Asia 
y su hermano apoderarse de Hispania 
(…) 
¡Oh apóstol santísimo y digno de alabanza,
cabeza refulgente y dorada de Hispania,
defensor nuestro y patrono nacional, 
sé nuestra salvación celeste contra la peste
y aleja de nosotros toda enfermedad, llaga y maldad! 

Sé piadoso con la grey que te ha sido encomendada 
y buen pastor para el rey, el clero y el pueblo,
para que con tu ayuda consigamos los gozos eternos, 
nos revistamos de gloria en el reino conquistado 
y no caigamos en el infierno eterno. 

 (Traducción de Miguel C. Vivancos Gómez, OSB, prior de Montserra) 

Sabemos que este himno fue compuesto en tiempos del rey asturiano Mauregato (783-788), ya que los versos son acrósticos y forman la frase “Rey de reyes, escucha al piadoso rey Mauregato y dale bondadosamente con tu amor lo que te pide”. Ello lo convierte en el primer testimonio del patronazgo de Santiago sobre Hispania, y además es especialmente valioso al haber sido escrito con anterioridad al descubrimiento de su tumba.

2 comentarios:

Pedro Camello dijo...

Gran e instructiva entrada. Sólo un detalle: la Patrona de la Hispanidad y la Reina de la Hispanidad es la Virgen de Guadalupe, coronada como tal por Alfonso XIII en 1928. Fue la imagen que llevó Colón en su viaje y en su santuario se bautizaron los primeros indios que trajo de su viaje.

Compara si no cuantas Guadalupes hay en Hispanoamérica y cuantas Pilares.

La casualidad es que el día del Pilar se celebra el mismo día que el de la hispanidad.

En Extremadura este es un detalle sensible. Aunque cada vez le importa a menos gente, la verdad.

Ignacio Carcelén dijo...

El día del Pilar se tomó como referencia, la iglesia no aceptaba el que el gobierno quería. No tiene hoy sentido.

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