SILFEST: FIN DE SEMANA POR LACIANA, ALTO SIL Y FABERO

30 de julio de 2012

Ayer, sábado 28 de julio de 2012, tuvo lugar la segunda edición del Silfest, el festival de música de alta montaña de Tejedo del Sil, que está centrado sobre todo en la música folk leonesa de la zona. 

Aprovechando que el Sil pasa por Laciana, Tere y yo decidimos pasar el fin de semana recorriendo mi comarca paterna y las aledañas, así que reservamos plaza en La Campanona y salimos para allá el viernes por la tarde. Nada más llegar recorrimos Orallo y nos dimos un paseo por algunas deprimentes ruinas industriales mineras, como el semi-derruido Punto Limpio, que todavía está lleno de telares y de documentación del 2003. 
N'Oural.lu, al l.lau del "Punto Limpio"
A la mañana siguiente dejamos algunos ejemplares de "El Encargo del Rey" para su venta en la librería-papelería de Caboalles de Abajo, y ya de paso compramos "L'últimu brañeiru", el CD de Borja Rodríguez Tablado, que resultó un excelente acompañamiento para los paisajes de los que disfrutamos. De allí fuimos a Fabero, donde también depositamos algunos libros.

Impresionante cielu abiertu cerca d'El Fabeiru
Regresando en dirección a L.laciana decidimos meternos con el coche por carreteras secundarias sin mirar el mapa para probar suerte y descubrir sitios guapos. La técnica funcionó a la perfección, y así encontramos el precioso pueblo de Salentinos, en el término municipal de Páramo del Sil. Anima mucho ver pueblos así, bastante bien cuidados por sus habitantes, porque te reconcilian con tu terrina. El suelo estaba adoquinado, y se veían muy pocas casas abandonadas o en ruinas. Una pena que los cables no estuvieran soterrados, pero el pueblo nos gustó tanto que cambiamos de planes y nos quedamos a comer allí, en el bar "La Obra"

Cai de Salentinos 
Por la tarde dimos una vuelta por los alrededores de la impresionante presa del embalse de Matalavilla en un recorrido que no recomendaría a gente con vértigo. Había varios pequeños desprendimientos a lo largo de la estrechísima carretera, y por la zona hasta hace poco anduvo una osa con su osezno, aunque de eso nos enteramos después.

Embalse de Matalavil.la
Más tarde fuimos a Villaseca de Laciana, el pueblo de mi padre, y visitamos a Alfonso González en su Centro de Acogida de Fauna "El Soto", del que ya os he hablado y al que intento visitar por lo menos una vez al año. La visita fue tan conmovedora como siempre, ya que Alfonso sigue desempeñando su fabulosa tarea con escasez de medios. Los animales van cambiando de una vez a otra, ya que algunos son liberados, otros son adoptados, etc., pero siempre están llegando varios nuevos que por distintos motivos no pueden valerse por sí mismos. Emociona comprobar el cariño que le profesan todos los animales del Centro, y cómo se celan cuando atiende a uno en particular.
Alfonsu nel Soutu col sou uxu .
Con "Graji", la choya.
Cona venada.
Cada año descubro una faceta nueva de Alfonso: también es aficionado a la música y toca el bajo y las percusiones. Como se suele decir, en León no sabemos lo que tenemos.

A las ocho de la tarde llegamos a Tejedo del Sil, y pillamos a los chicos de Tsuniegu ensayando sobre el escenario. Tuve la suerte de conocer a los integrantes del grupo en la II Bardoniana: casi todos son de la zona, y son un encanto de personas y de músicos.

Tsuniegu d'ensayu.
Mientras comenzaban y no los conciertos, recorrimos los puestos con artesanías de la zona, y cuando subieron a ensayar Aira da Pedra estuvimos de palique con Leticia y los demás miembros de Tsuniegu.

Vista del prau del Silfest.
Había bar donde se podían cambiar euros por "siles", la moneda oficial del festival para poder comprar consumiciones y camisetas: allí cené uno de los bocadillos de tortilla de patata más ricos que he comido en mi vida.

Las actuaciones finalmente comenzaron sobre las once de la noche con la música de Matt y Luis, un irlandés y un leonés que trabaron amistad en Irlanda y que ahora tocan juntos tanto canciones típicas de allí como de las comarcas leonesas. A continuación tocó Manolín, un fabuloso acordeonista autodidacta de Lumajo que nos hizo bailar a todo el mundo acompañado por los tsuniegus Sabu y Salva en las percusiones. Mientras la luna creciente atravesaba la fría noche, subieron al escenario Aira da Pedra, quienes demostraron una vez más su gran calidad musical y que son un referente folk tanto en El Bierzo como en todo el noroeste de España. Tan sólo pondría un "pero" a su actuación, cuando cambiaron la letra de la conocida canción tradicional "no me llames gallega, que soy berciana", por un incomprensible "no me llames leonesa, que soy berciana".

Aira da Pedra
Aira da Pedra fueron reemplazados por Tsuniegu, que a pesar de tener algunos problemas con el sonido volvieron a dar muestras de que son uno de los grupos más prometedores en el mundo del folk leonés. Ya se están haciendo con toda una serie de seguidores (entre los que nos incluimos) gracias a sus animados sones y a la calidad que están mostrando en cada una de sus actuaciones. Cada vez somos más los que les pedimos que saquen su primer disco, aunque es cierto que hoy en día soplan malos vientos para este tipo de aventuras. En cualquier caso, os recomiendo encarecidamente que acudáis a escucharlos y a bailar con su música si alguna vez Tsuniegu actúa cerca de vosotros, porque estoy seguro de que lo disfrutaréis al máximo. Por si fuera poco, no sólo recuperan canciones tradicionales, sino que además muchas de ellas las interpretan en su lengua original, es decir, en patsuezu o pal.luezu.

Tsuniegu
Como es lógico suponer, el festival acabó bien avanzada la madrugada, pero la mañana del domingo todavía tuvimos tiempo de visitar el magnífico Centro de Interpretación del Urogallo, en Caboalles de Arriba. Cuenta con unas instalaciones estupendas y muy didácticas (¿sabíais que existe una variedad autóctona de planta carnívora?) que ayudan a comprender mejor las comarcas del Sil. Además, también incluyen múltiples paneles que contienen en pal.luezu el nombre de las actividades agrícolas, los animales, las plantas, etc., así como un panel general que habla sobre esta variedad de la lengua leonesa o asturleonesa.

El panel tien dalgunos errores, pero yia ilustrativu abondo.
Tras la visita nos comimos unos bocadillos en una preciosa praderina de Babia y regresamos lentamente al Órbigo a través de Omaña. Ha sido un fin de semana sencillamente maravilloso, y que me ha servido tanto para disfrutar como para reencontrarme con mi comarca paterna.  

1 comentarios:

Tiégui dijo...

Un de lus errus que you véyu nal cartaç yê que l'astur-llionés fui an purmeiru studadu pur Leite de Vasconcelos y anté fui él que dou'l nome de Asturiano-Léonés a la nuossa lliêngua.

Abraçu

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